Puerta roza el suelo: 7 formas fáciles y efectivas de arreglarla

Puerta roza el suelo: 7 formas fáciles y efectivas de arreglarla

Si una puerta roza el suelo, se atasca al abrir o ya no cierra bien, no significa necesariamente que tengas que lijarla o cambiarla. Muchas veces el problema está en una bisagra floja, en un pequeño desajuste del marco o en que la puerta ha cedido unos milímetros con el paso del tiempo.

Antes de cortar, lijar o desmontar nada, conviene comprobar qué está provocando el roce. En muchos casos se puede solucionar en pocos minutos con un destornillador.

Por qué una puerta roza el suelo de repente

Cuando una puerta roza el suelo, las causas más habituales suelen ser estas:

  • Tornillos de las bisagras flojos.
  • Bisagras desgastadas o deformadas.
  • La puerta ha cedido por su propio peso.
  • La madera se ha hinchado por la humedad.
  • Se ha colocado un suelo nuevo más alto.
  • El marco se ha movido ligeramente.
  • La puerta está mal nivelada.

Lo primero es identificar exactamente dónde está tocando.

Cómo saber dónde roza la puerta

Abre y cierra la puerta lentamente.

Observa si roza:

  • En la esquina inferior.
  • En toda la parte inferior.
  • En un lateral.
  • En la parte superior.
  • Solo al intentar cerrarla del todo.

También puedes fijarte en las marcas de desgaste del suelo, de la pintura o de la madera.

Otro truco sencillo es pasar una hoja de papel por el espacio entre la puerta y el marco. Si en algún punto no pasa con facilidad, ahí puede estar el desajuste.

1. Aprieta los tornillos de las bisagras

Antes de hacer nada más, revisa las bisagras.

Una puerta puede bajar ligeramente simplemente porque uno o varios tornillos se han aflojado.

Abre la puerta y aprieta todos los tornillos con un destornillador, especialmente los de la bisagra superior.

La bisagra superior soporta gran parte del peso de la puerta. Si tiene holgura, la esquina inferior opuesta puede terminar tocando el suelo.

Después de apretar los tornillos, vuelve a probar la puerta.

Muchas veces el problema se soluciona solo con este paso.

2. Revisa si algún tornillo ya no agarra

A veces el tornillo gira pero no llega a apretar porque el agujero de la madera se ha dado de sí.

En ese caso puedes rellenar el agujero con un pequeño trozo de madera o con palillos de madera y cola.

Deja secar bien y vuelve a colocar el tornillo.

Así recuperará agarre y la bisagra quedará nuevamente firme.

3. Comprueba si la puerta se ha descolgado

Si la puerta roza el suelo solo en una esquina, es muy probable que se haya descolgado ligeramente.

Mira el espacio que queda alrededor de la puerta cuando está cerrada.

Si la separación es más grande en un lado que en otro, hay un problema de alineación.

En ese caso conviene revisar primero las bisagras antes de pensar en lijar.

4. Comprueba si la madera se ha hinchado por humedad

Las puertas de madera pueden absorber humedad y aumentar ligeramente de tamaño.

Esto suele ocurrir más en baños, cocinas, casas poco ventiladas o durante épocas muy húmedas.

Si la puerta roza solo en determinadas temporadas del año, puede ser mejor esperar antes de lijarla.

Si quitas demasiada madera mientras está hinchada, cuando se seque podría quedar una separación excesiva.

5. Cómo ajustar una puerta que roza el suelo

Si las bisagras están bien y la puerta sigue rozando, comprueba cuánto toca el suelo.

Si apenas roza uno o dos milímetros, puedes marcar con lápiz la zona exacta.

Lija únicamente esa parte y hazlo poco a poco.

Después vuelve a colocar la puerta y comprueba el resultado.

No retires más material del necesario.

Es mucho mejor lijar varias veces de forma suave que quitar demasiada madera de una sola vez.

6. Qué hacer si la puerta no cierra bien

A veces la puerta ya no roza, pero sigue sin cerrar correctamente.

En ese caso revisa el pestillo.

Cierra lentamente la puerta y observa si el pestillo entra correctamente en el cerradero, que es la pieza metálica del marco.

Si golpea ligeramente por arriba, por abajo o por un lateral, existe un pequeño desajuste.

Puedes aflojar ligeramente los tornillos del cerradero y moverlo unos milímetros.

Después vuelve a apretarlo y prueba la puerta.

7. Cuándo hay que lijar una puerta que roza

Lijar debería ser una de las últimas opciones.

Antes de hacerlo, comprueba siempre:

  1. Los tornillos de las bisagras.
  2. El estado de las bisagras.
  3. Si la puerta está nivelada.
  4. Si hay humedad.
  5. Si el cerradero está bien colocado.

Solo si todo está correcto y la puerta roza el suelo ligeramente merece la pena rebajar la zona.

Qué hacer si la puerta se abre o se cierra sola

Si la puerta no permanece en la posición en la que la dejas, probablemente exista un problema de nivelación.

Puede deberse a:

  • Bisagras mal colocadas.
  • Marco ligeramente inclinado.
  • Puerta descolgada.

Si el desnivel es pequeño, ajustar las bisagras puede solucionar el problema.

Si el marco está claramente deformado, será mejor revisar la instalación.

Errores que debes evitar

Uno de los errores más frecuentes es empezar directamente con la lija.

También conviene evitar:

  • Lijar toda la parte inferior si solo roza una esquina.
  • Quitar demasiada madera de golpe.
  • Ignorar una bisagra floja.
  • Lijar una puerta hinchada por humedad sin comprobar si el problema es temporal.
  • Forzar la puerta durante meses, porque puede terminar dañándose el suelo o el marco.

Preguntas frecuentes

¿Por qué una puerta roza el suelo?

Lo más habitual es que las bisagras se hayan aflojado, que la puerta haya cedido por su peso o que la madera se haya hinchado por humedad.

¿Cómo arreglar una puerta que roza abajo?

Empieza apretando las bisagras. Si sigue rozando, localiza el punto exacto y lija únicamente esa zona si el desajuste es mínimo.

¿Por qué una puerta deja de cerrar bien?

Puede deberse a un desajuste del pestillo, del cerradero, de las bisagras o del propio marco.

¿Hay que desmontar la puerta para arreglarla?

No siempre. Muchas veces basta con ajustar los tornillos de las bisagras o recolocar ligeramente el cerradero.

¿Es malo dejar una puerta rozando el suelo?

Sí. Con el tiempo puede desgastar el suelo, dañar la parte inferior de la puerta y forzar las bisagras.

En resumen

Si una puerta roza el suelo, no empieces lijando.

Comprueba primero las bisagras, aprieta los tornillos y revisa si la puerta se ha descolgado.

Después comprueba el pestillo y el cerradero.

Si todo está bien y el roce es mínimo, entonces sí puedes lijar ligeramente la zona afectada.

En muchos casos, una puerta que lleva meses dando problemas se arregla en pocos minutos con un simple destornillador.

Si te gustan estos arreglos sencillos, también puedes ver nuestros trucos para el hogar.