La cisterna pierde agua: 7 causas y cómo solucionarlo fácilmente

La cisterna pierde agua: 7 causas y cómo solucionarlo fácilmente

Si la cisterna pierde agua de forma continua, aunque sea un pequeño hilo que cae al inodoro, conviene solucionarlo cuanto antes. Además del ruido molesto, una fuga constante puede suponer un desperdicio considerable de agua.

La buena noticia es que muchas averías de la cisterna son sencillas y pueden comprobarse sin desmontar medio baño.

Antes de comprar piezas o llamar a un fontanero, merece la pena identificar qué está fallando.

Cómo saber si la cisterna pierde agua

A veces la fuga es evidente porque se escucha continuamente el paso del agua. Otras veces apenas se aprecia.

Puedes comprobarlo fácilmente:

  1. Espera a que la cisterna termine de llenarse.
  2. No utilices el inodoro durante unos minutos.
  3. Observa si sigue cayendo agua dentro de la taza.
  4. Escucha si el mecanismo continúa cargando de forma intermitente.

Si la cisterna vuelve a llenarse sola cada cierto tiempo, probablemente existe una fuga.

1. La goma de descarga no cierra correctamente

Una de las causas más habituales cuando la cisterna pierde agua es que la junta o goma situada en el mecanismo de descarga no cierre bien.

Con el tiempo puede acumular cal, deformarse o deteriorarse.

Cuando esto ocurre, el agua pasa lentamente desde la cisterna hasta la taza.

Qué puedes hacer

Cierra la llave de paso y vacía la cisterna.

Revisa la junta inferior del mecanismo de descarga.

Si tiene suciedad o depósitos de cal, límpiala cuidadosamente.

Si está deformada, endurecida o agrietada, normalmente será necesario sustituirla.

2. El flotador está demasiado alto

El flotador controla hasta qué nivel entra agua en la cisterna.

Si está mal regulado, el nivel puede subir demasiado hasta alcanzar el rebosadero.

En ese caso, el agua entra continuamente y termina escapando hacia el inodoro.

Cómo comprobarlo

Retira la tapa de la cisterna y observa el nivel del agua.

Debería quedar por debajo del tubo de rebosadero.

Si llega hasta arriba, ajusta la altura del flotador siguiendo el sistema de regulación de tu mecanismo.

En algunos modelos se regula mediante un tornillo y en otros desplazando una pieza.

3. La válvula de llenado no cierra bien

Otra causa frecuente es una válvula de entrada desgastada.

Cuando alcanza el nivel correcto, debería detener completamente la entrada de agua.

Si continúa entrando un pequeño caudal, la cisterna terminará rebosando.

Puedes comprobarlo levantando ligeramente el flotador con la mano.

Si el agua sigue entrando incluso con el flotador arriba, probablemente la válvula de llenado esté fallando.

4. Hay cal o suciedad en el mecanismo

En zonas con agua dura, la cal puede acumularse en las piezas internas de la cisterna.

Esto puede impedir que juntas, válvulas y mecanismos se muevan correctamente.

Si desmontas alguna pieza para limpiarla, hazlo con cuidado y recuerda cómo estaba colocada.

No fuerces componentes de plástico que lleven años instalados porque pueden romperse fácilmente.

5. El pulsador está bloqueando el mecanismo

A veces el problema aparece después de pulsar la descarga.

El botón puede quedarse ligeramente presionado o la varilla que conecta el pulsador con el mecanismo puede estar demasiado ajustada.

Entonces la válvula de descarga no vuelve completamente a su posición.

Prueba a mover suavemente el pulsador.

Si al hacerlo deja de caer agua, revisa su ajuste.

6. El mecanismo de descarga está deteriorado

Si la cisterna tiene muchos años, puede que no exista una única pieza defectuosa.

Las juntas, plásticos y mecanismos internos se deterioran con el uso.

Cuando hay varias piezas desgastadas, sustituir el mecanismo completo puede ser más práctico que intentar reparar cada componente.

Hay mecanismos universales compatibles con muchas cisternas, aunque conviene comprobar las medidas antes de comprar uno.

7. Hay una fuga exterior

No todas las fugas terminan dentro del inodoro.

Si encuentras agua alrededor de la cisterna, revisa:

  • La llave de paso.
  • El latiguillo de entrada.
  • La unión entre la cisterna y la taza.
  • Los tornillos de fijación.
  • Las juntas inferiores.

Una fuga exterior merece más atención porque puede acabar dañando el suelo, muebles o paredes.

Cómo arreglar una cisterna que pierde agua paso a paso

Si quieres localizar el problema sin desmontarlo todo, sigue este orden:

  1. Comprueba si el agua supera el nivel del rebosadero.
  2. Revisa la altura del flotador.
  3. Comprueba si la válvula de llenado corta correctamente.
  4. Revisa la goma del mecanismo de descarga.
  5. Comprueba que el pulsador vuelve completamente a su posición.
  6. Busca señales de cal o piezas deterioradas.
  7. Observa si existe alguna fuga exterior.

Seguir este orden evita cambiar piezas innecesariamente.

Cuándo merece la pena cambiar el mecanismo completo

Si la cisterna pierde agua y el mecanismo tiene muchos años, puede resultar más sencillo sustituirlo entero.

Especialmente si:

  • Hay varias juntas deterioradas.
  • Las piezas de plástico están quebradizas.
  • El mecanismo se atasca con frecuencia.
  • Ya has realizado varios ajustes sin solucionar el problema.

Un mecanismo nuevo puede evitar futuras averías y mejorar el funcionamiento de la descarga.

Cuándo llamar a un fontanero

No todas las averías son adecuadas para solucionarlas en casa.

Conviene llamar a un profesional si:

  • No puedes cerrar correctamente la llave de paso.
  • Existe una fuga exterior importante.
  • La cisterna está empotrada y no puedes acceder al mecanismo.
  • Hay una pieza rota que no puedes sustituir.
  • Sigue perdiendo agua después de revisar el mecanismo.

En una cisterna convencional, sin embargo, muchos problemas se localizan simplemente retirando la tapa y observando cómo funciona.

Errores que conviene evitar

No aprietes excesivamente las piezas de plástico.

Tampoco utilices herramientas con demasiada fuerza para desmontar mecanismos antiguos.

Otro error frecuente es cambiar la válvula de llenado sin comprobar antes la junta de descarga.

Si el agua entra correctamente pero escapa hacia la taza, el problema puede estar en la descarga y no en la entrada.

Preguntas frecuentes

¿Por qué la cisterna pierde agua continuamente?

Las causas más frecuentes son una junta de descarga deteriorada, un flotador mal regulado o una válvula de llenado que no cierra correctamente.

¿Cuánta agua puede perder una cisterna averiada?

Depende del tamaño de la fuga. Un pequeño flujo continuo puede desperdiciar bastante agua a lo largo del día, por lo que conviene repararlo aunque parezca poco.

¿Se puede arreglar una cisterna sin llamar a un fontanero?

En muchos casos sí. Ajustar el flotador, limpiar una junta o sustituir una goma son reparaciones relativamente sencillas.

¿Cómo saber si falla el flotador?

Si el agua sigue subiendo hasta llegar al rebosadero, comprueba la regulación del flotador y si la válvula deja de entrar agua cuando lo levantas.

¿Es mejor reparar o cambiar el mecanismo?

Si únicamente falla una junta, suele merecer la pena sustituirla. Si el mecanismo está muy deteriorado o tiene varios fallos, puede ser más práctico cambiarlo completo.

En resumen

Cuando la cisterna pierde agua, empieza comprobando el nivel, el flotador y la goma de descarga.

No cambies piezas al azar.

En muchas ocasiones el problema se debe simplemente a una junta deteriorada, un mecanismo con cal o un flotador mal ajustado.

Solucionarlo pronto evita desperdiciar agua y que una avería pequeña termine convirtiéndose en un problema mayor.